La exactitud de ser yo

La exactitud de ser yo

No soy una versión a medias, ni tampoco un exceso; soy simplemente la medida justa de lo que quiero ser. Estoy hecha de capas, de matices y de estratos que no se revelan de inmediato. No hay dificultad en mi esencia, sino una fascinante complejidad.

No es intensidad lo que habita en mí, es profundidad. Soy de esas almas que eligen no insensibilizarse, permitiendo que cada experiencia deje un aprendizaje. Mi brújula es interna: me permito vibrar cuando algo me conmueve y escucho ese nudo en el estómago cuando algo no encaja. Mi intuición me advierte, sin errores, dónde debo estar.

He aceptado que no encajo en todos los moldes y que no todos los entornos son para mí. Entender eso me devolvió a mi centro y me enseñó a reconocer tanto mi luz como mis sombras como algo propio y valioso. Por eso, hablo claro y voy de frente. No temo a la verdad ni a la entrega. Si me entregas tu confianza, la protegeré como un tesoro - tus palabras y tu vulnerabilidad - pues elijo abrirme solo con quienes saben respetar ese espacio.

Decido no darme la espalda. No me abandono para encajar. Me elijo. Sé alzar la voz para ser tomada en cuenta y sé caminar hacia la salida cuando quedarse deja de ser sano. Aspiro a trascender, no por ego sino por autenticidad; como una persona en constante evolución que camina con dignidad y orgullo.

¿Qué pasaría si hoy te eliges con esta exactitud, sabiendo cuándo adaptarte y cuándo no traicionarte para encajar?
¿Se puede?

La exactitud de ser yo se parece a las matemáticas: precisa, profunda y no siempre evidente a simple vista.

Escrito por 5516, su nombre no es un nombre común: es una fórmula matemática que habla de sí misma, un código que solo se revela a quien sabe mirar más allá de la superficie, como su personalidad en lo más profundo de su ser.

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